martes, 24 de octubre de 2023

Pasos

Así como los viajes y los paseos no se conforman de un solo paso, igual una pintura no se hace en un brochazo.
Quizá haya alguno que haga la diferencia, la caída en un charco o el paso acelerado al llegar la noche.
Llegar a la cima de la montaña solo es el destino del viaje pues allí estén las vistas más impresionantes.
Pero todavía tenemos que descender de nuevo porque si dejamos nuestro ser en ese lugar nos comerán los buitres.
Aunque el cansancio nos repele los huesos y haga que los músculos tiemblen de extenuación, aún no llega el final.
Tenemos que descender, volver a nuestro rancho a limpiarnos del polvo, el barro, el sudor, la sangre, el carbón.
Confía en el proceso, pues allí está la escencia de la existencia.
La continua acumulación de pequeños pasos hacen camino solo si se repiten incontables en una misma dirección.
Y aunque repetirlos uno a uno es de necios o de ladrones, si se juntan orgánicamente transforman realidades.
Una línea puede ser lo que quiera nuestra imaginación tan solo si ejercitamos la mente para ver en su elaboración las posibilidades mágicas que contienen la mano y el ojo.
Confía en el proceso, pues todo acaba cuando tiene que hacerlo.
Quizá se pierda luego ese momento espontáneo en el que un mundo entero nace y muere con el correr de la tinta.
Pues en cada trazo se repiten incesantes los temores de Dios, la perfección con su posterior fallo; o quizá su revés.
Así no nos queda de otra que acumular instantes registrados en las hendiduras que deja el lápiz o la pluma.
Rasgar el papel por la fuerza de una emoción efímera y sincera, derramar sobre nuestros estómagos los errores del brazo.
Reír, gritar, cantos y llantos una búsqueda inalcanzable por terminar algo que nunca nos tendrá satisfechos.
Y dejar así y empezar de nuevo en otro folio nos dejará ver en un futuro que esa mancha tiene forma.
De pato, de traidor, de rey, de árbol o de ave. Cuando el corazón está tranquilo juzga igual al mundo y comprende que si pesa es porque se ha existido, se ha comprometido y ha fallado, pero ha seguido firme.
Confía en el proceso, porque la muerte no es el final, sino el olvido.
Los pasos que damos nos llevarán hasta el risco donde podremos encarar la tormenta y gritarle:
Aquí estoy.

Manojos

Cincuenta y seis huesos dan forma a las muñecas, falanges y nudillos; también, diez uñas, un millar de nervios, grasa y músculo conforman lo...